Hace 2 días murió Edward Lorenz, meteorólogo y matemático fundador de la Teoría del Caos. El basó parte de su pensamiento en el “Efecto Mariposa“, proveniente de un viejo proverbio chino: “el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”. Edward llegó a decir que el aleteo de una mariposa en Brasil podía provocar un temporal en Taiwán. La Teoría del Caos dice que en determinados sistemas naturales, pequeños cambios en las condiciones iniciales conducen a enormes discrepancias en los resultados.
Un ejemplo claro sobre el efecto mariposa es soltar una pelota justo sobre la arista del tejado de una casa varias veces. Pequeñas desviaciones en la posición inicial pueden hacer que la pelota caiga por uno de los lados del tejado o por el otro, conduciendo a trayectorias de caída y posiciones de reposo final completamente diferentes. Cambios minúsculos que conducen a resultados totalmente divergentes.
En el video que les dejaré al final de este post, Steve Jobs, durante el discurso a los graduados de Stanford, les comenta anécdotas que en algún minuto parecían irrelevantes en su vida, y que al pasar el tiempo tomaron una dimensióm muy importante. Lo que para él fueron simples clases de caligrafía, donde conoció diferentes tipos de letras y formas, fue y son la gran diferencia entre un PC y un MAC. El PC, un computador tieso y funcional v/s un MAC, un computador de gráfica y culto. Simplemente, clases de caligrafía.
Cuando los gerentes de marketing planean sus grandes presupuestos, con potentes campañas y grandes equipos, se olvidan de algo: los pequeños detalles tienen grandes impactos. ¿Conocerán los gerentes de las empresas cuáles son sus puntos de contacto con el cliente? Algunos sí, muchos no. No creo que una empresa tenga más de 10, máximo 15 puntos de contacto con el cliente. Sólo 10 puntos donde se debe trabajar para marcar una diferencia. Las relaciones se construyen poniendo el foco en esos pequeños detalles. ¿Al cliente se le saluda al entrar a la tienda? Puede parecer irrelevante, pero recuerden: pequeños detalles, grandes impactos.
Vámonos al plano de las relaciones humanas dentro de la organización. Otra gran ilusión: los gerentes de recursos humanos sueñan con grandes proyectos para potenciar a sus equipos. Obviamente, con esto aterran a la plana directiva, que ve cómo las “utilidades” se pueden difuminar entre sus manos. Dell, la famosa empresa de computadores, se envalentonó a preguntarle a sus empleados en un blog interno qué querían. Una propuesta que puede ser muy arriesgada, ya que se comprometieron a implementar las necesidades con mayor votación interna. Sorpresivamente, la propuesta número 1, y superando ampliamente el resto, fue que la empresa regalara el café dentro de las oficinas. Esto trajo una gran satisfacción a nivel interno y de paso aumentó la productividad. Nuevamente: pequeños detalles, grandes impactos.
Aquí los dejo con el video de Steve Jobs. No desperdiciemos esos pequeños detalles, que pueden parecer irrelevantes o que no producen frutos inmediatos, porque como dice Steve, los puntos se conectan entre cosas sencillas y sólo después, con la perspectiva del tiempo, veremos el significado que tuvieron.
